CARMEN BENÍTEZ NOS HABLA DEL MATRIMONIO DE SUS PADRES

“Mi madre llevó muebles, loza y ropa, sábanas, toallas, talegas, paños de cocina. Los muebles fueron: la cama, el tocador, doce sillas, una o dos rinconeras, dos mesas de noche, un cuadro de La Milagrosa, uno de San José en la cabecera con El Niño en los brazos, El Señor en el Huerto, un ropero con cristal al centro, la mesa y cuatro bancos para comer. Las sillas eran pa quien venía a la casa. Calderos rojos, vasos y escudillas.

La casa la puso mi padre y no sé cuanto le costó. Tenía un cuarto grande, un cuarto con la mesa y las sillas y un ropero con la comida. La cocina era empedrada, con un muro con fogón de lata y chimenea. El techo era de tierra de Zamora, vigas y tablas de madera.Tenía un gallinero, mi madre llevó las gallinas y mi padre llevó las cabras pa comer leche. En la galería estaba la pila de destilar y las plantas que antes se criaban con el agua de la mina del Acebuche. Tenía un retrete con la tapa de madera.

Se mataron gallinas pa darle de comer a los familiares y allegados por la mañana. Se hizo sopa con carne de vaca y las gallinas y una carne en salsa. Por la noche, porque se casaron por la tardecita, se convidó con chocolate, vino dulce, galletas y ron. Cuando vinieron de la iglesia, se repartieron cigarros puros. Se hizo baile con maestro Diego Velázquez”.

Carmen Benítez Quintero, 75 años. 04/03/2006.

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Carmen Benítez Quintero tostando café en La Hoya Delgado, La Pardilla. (Foto: Fran  Pérez)

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