Lluvias torrenciales durante el otoño de 1879 en Telde

Hemos leído en El Independiente del 18 de octubre de 1879:

Hoy hemos sabido que el aguacero en Telde fue una lluvia torrencial que causó daños de bastante consideración. La cochinilla que se hallaba en los nopales desapareció en su totalidad. La carretera ha quedado intransitable.

Con mal cariz se presenta Otoño.

http://jable.ulpgc.es/jable/el.independiente/1879/10/18/0002.htm?palabras=telde

Servicio de coches Las Palmas – Telde (1879)

Hemos leído en El Independiente del 1 de abril de 1879:

Se ha abierto una nueva empresa de coches con muy buenas bestias, que hace el servicio entre esta Ciudad y la de Telde.

Sale de ésta a las 8 los días no festivos y a las siete de la mañana los festivos, y de Telde para ésta a las cuatro los primeros y a las 3  1/2  los segundos.

Punto de salida en esta Ciudad, Calle Nueva.

 

http://jable.ulpgc.es/jable/el.independiente/1879/04/01/0004.htm?palabras=telde

Ana, Reyes, Rosa

Ana del Pino Jiménez Martín, natural de La Breña-Telde, lleva más tyldet_ana-del-pino-jimenez-martinde treinta años con el oficio de plantación y venta de hierbas (herencia de su suegro Julianito Martel). Nos contó historias que giran alrededor de este aromático y medicinal mundo; entre hierbaluisa, pasote, orabal, laurel, eucalipto o nogal. Y es precisamente con esta última hoja que cubre a la nuez, con la que nos lleva a aquellos tiempos de penuria y donde ésta se hervía con agua y gofio, convirtiéndola en alimento de aquella población de postguerra. Con las agüitas de alsándara nos trasladó hasta los velorios: «Dentro del caldero las llevaban las vecinas, para calmar a los doloridos familiares y amigos del difunto».

Rosa Campos Montesdeoca, natural de Las Palmas de Gran Canaria, tyldet_rosa-campos-montesdeocatras sus estudios de Magisterio, su gran vocación agrícola la lleva al de Capacitación Agraria, especializándose en agricultura biodinámica y ecológica «que tiene una razón de ser para con la tierra», convirtiendo la finca de Lomo Espino, desde el 2011 y «con mil y una dificultades»,  «que sufría un deterioro importante» en un magnífico poema paisajístico donde se fusiona el rastro de lo que una vez fue (plantaciones de tomates, naranjeros…) y lo que ahora crece (más de treinta variedades de verduras, plataneras, papayeros…). «El futuro es el presente», sentencia Rosi mientras pasamos por un aula de madera que es una oda a la enseñanza en plena naturaleza, y que para tal fin, afortunadamente, es usada. 

Reyes Medina Martel es la séptima de nueve hermanos y nacida a tyldet_reyes-medina-martelorillas del Tundidor, barranco que cicatriza Valle de los Nueve-Telde. Tras dejar sus labores de empaquetado en almacenes agrícolas y auxiliar administrativo, se dedica a la agricultura en varias fincas propiedad de José Medina y al trabajo de ranchera (con el agua de los pozos de éste). Pudimos pasear junta a ella, bajo las sombras de sus cuidados naranjeros y olivos, así como entre aguacates, papayos, mangos… (reconocidos con diferentes premios), y su constante sonrisa, quizá el mejor abono para unos frutos tan distinguidos.

Ana, Reyes, Rosa from Asociación Cultural Tyldet on Vimeo.

ANTONIO SUÁREZ VELÁZQUEZ

Antonio Suárez Velázquez
Antonio Suárez Velázquez

Antonio Suárez Velázquez nació en La Pardilla-Telde a principios del pasado siglo. Hijo de José e Isabel y hermano de Reyes, José, Paco «El Ciclista» y Pino. Siendo niño se trasladó con su familia al colindante San Antonio. Amante de la lectura y escritor de poesía. Al estallar la Guerra Civil se alista en el ejército republicano con sus hermanos José y Francisco, combatiendo en defensa de la democracia, en La Península. Cuando regresa, en 1938, es capturado por tropas sublevadas que lo sacan a la fuerza de aquel entrañable hogar de la Calle Nueva, por sus ideales y la gran cantidad de escritos intelectuales que poseía. Lo llevan fuera de las islas y desaparece su rastro. Un compañero teldense de su mismo escuadrón, al volver, le cuenta a Francisco que Antonio fue fusilado junto a varios soldados leales a la Constitución y que éste, en el momento de tan criminal acto, fue el único que decidió destaparse el rostro. Sus familiares continúan con la búsqueda de su cuerpo, manteniendo viva su memoria.

(Información obtenida a través de su sobrino J. Francisco Santana Suárez, quien nos comenta que el alma de un fusilado nunca deja de irse).

LOS HERMANOS SUÁREZ ROBAINA

Los hermanos Suárez Robaina, Santiago (1902-1971) y los gemelos Miguel (1908-1983) y Juan (1908-1985) nacieron en el seno de una familia humilde en El Valle de los Nueve en Telde.

Miguel y Juan adquirieron las primeras nociones de fotografía con D. Francisco Izquierdo Pozuelo, quien tuviera el primer estudio fotográfico de Telde en los años 20. En estos años practicaban con una cámara 6×6 que habían conseguido en una ruleta de juegos y regalos en las fiestas de San Roque.

Estudiaron contabilidad por correspondencia, obteniendo el correspondiente certificado de estudios y diploma como Tenedor de Libros en 1930.

Fueron empleados como contables en un almacén de empaquetados propiedad de don Matías Álamo, cerca de Lomo Magullo. Posteriormente, entre 1933 y 1936 lo fueron con el cosechero exportador de tomates, don Rafael Martel, en el Barranco de Balos

Es a partir de 1936 cuando comienzan la actividad profesional en el campo de la fotografía, uniéndose Santiago al negocio, estableciéndose en El Carrizal de Ingenio, en una casa ubicada frente a la iglesia y en la calle Ruiz de Los Llanos de Telde.

Fuente: Jiménez Martel, G. y Suárez Brito, M. A. (2013): “Telde, Ayer. Los hermanos Suárez Robaina, fotógrafos”. Edición propia.

SuarezRobaina

Los Suárez Robaina cultivaron diversos géneros o temáticas. Entre sus fotografías hemos visto paisajes naturales o urbanos, reportajes de tipo social, religioso, accidentes… pero no cabe duda que entre los más de 800.000 negativos que forman el Archivo predominan los retratos, fruto del trabajo diario en el estudio. Es difícil que entre los años 30 y 70 del siglo XX haya algún teldense, de nacimiento o adopción, que no guarde una imagen suya entre los más de 24.000 rollos de negativos que se conservan.

TRUCHAS DE ALMENDRA POR NAVIDAD

«Cuando era niña, recuerdo cómo mi madre se reunía con la familia y las vecinas para hacer las truchas de almendra, era algo laborioso…

Isabel y Kika, que procedían de Haría, se las enseñaron a hacer a mi madre. Lo compartían todo, cada uno aportaba lo que tenía.
La masa, un hojaldre que se hacía con manteca de cochino, era un trabajo largo y laborioso, el proceso podía durar varios días, sobre todo porque se hacían grandes cantidades. Si sobraba masa se rellenaba con dulce de guayaba o membrillo. En algunos pueblos de Lanzarote se completaban de garbanzos o batata, la masa para las truchas fritas era diferente, ésta solamente se usaba para hacerlas al horno.
En cuanto al relleno, hay que pelar las almendras, la cáscara dura y la otra (a los niños nos gustaba colaborar en esta tarea). Después, con la máquina de picar carne, moler las almendras junto con el azúcar, rallar la cáscara de los limones, añadir los huevos sin batir (uno por cada 250 gramos de almendras) y las copas de anís. Mezclarlo bien y dejarlo reposar antes de empezar a rellenar la masa…
Mi madre tenía una cocina de hierro, en cuyo horno se cocinaban las truchas con leña. Toda la casa olía a Navidad… Una vez hechas, se repartían entre todos los familiares y vecinos».

Ingredientes para la masa:
— 1/2 kg. de harina.
— 100 ml. de agua.
— 3 cucharadas de manteca de cochino.
— Una tacita de aceite de oliva.
— Una cucharadita de sal.

Ingredientes para el relleno:
— 250 gr. de almendras molidas (no hecha harina, que se aprecien los trocitos).
— 1 huevo.
— Ralladura de dos limones.
— 1 cucharada de azúcar por cada cucharada de almendra molida.
— 1 copita de anís.

Preparación para la masa:
— Poner a tibiar el agua con la sal.
— Ablandamos la manteca con las manos y la mezclamos con la harina.
— Añadimos el agua tibia, poco a poco, sin dejar de amasar, hasta obtener una masa lisa, homogénea y que se despegue de los dedos. Dejamos reposarla a temperatura ambiente durante 15 minutos.

Preparación dell relleno:
— Estiramos la masa sobre una superficie enharinada, dejándola muy finita (1mm). Las cortamos circularmente del diámetro que se quiera, con la ayuda de un cortador redondo o un vaso de boca ancha.
— Para el relleno se mezcla bien la almendra con el azúcar, se le añade el huevo entero (sin batir), la ralladura de limón y la copita de anís. Se deja reposar un ratito.
— Después se va poniendo una cucharadita del relleno en la masa, se cierra y se cocinan en el horno. Antes de que se enfríen, se pasan por azúcar.

Receta transmitida por Concepción Hernández de 89 años a Concepción Toledo Hernández, natural de La Graciosa.  Diciembre de 2015.

Truchas de almendra. (Fotografía de Marisa Vilanova)
Truchas de almendra. (Fotografía de Marisa Vilanova)

En el centenario del nacimiento de Plácido Fleitas

Desde el Centro de Documentación de Patrimonio Intangible de Telde no queremos dejar terminar el año 2015 sin hacer nuestra pequeña aportación al centenario del nacimiento de Plácido Fleitas Hernández, pardillero de nacimiento.

Según hemos podido recoger en el libro 55 de bautismos del Archivo Parroquial de San Juan Bautista de Telde (que abarca desde el 14/12/1913 al 29/03/1916), en el Fol. 210 vto., partida nº 387 del libro y nº 130 del año 1915, Plácido Norberto de San Heraclio Fleitas Hernández nace a las 12 y media de la mañana del día 8 de junio de 1915. Son sus padres: Sebastián Fleitas Rodríguez y María del Pino Hernández Peña. Abuelos paternos: Francisco Fleitas Quintero y María Rodríguez Cruz. Abuelos maternos: Plácido Hernández Rodríguez, difunto y Juana Peña Ramírez -Tafira. Padrinos: Juan Benítez Fleitas y María Elena Santana Vega, esposos.

Vecinas de La Pardilla ya difuntas, como Esperanza Hernández Talavera o Antonia Benítez Peñate, a la sazón nuera de los padrinos de Plácido, nos contaron que su padre Sebastián Fleitas, conocido por Chano, fue maquinista de un pozo situado en la zona de Bocabarranco, desaparecido hace ya algunos años. Recordamos dicha edificación pintada de rojo con su espigada y emblemática chimenea, que nos encontrábamos en un recodo del camino del Conde, próximo al Barranco Real de Telde.

Francisco Pérez Rodríguez

Coplas de Navidad

«– Santa Ana, ¿por qué llora el niño?
– Una manzana se le ha perdido.
– Aquí traigo una, aquí traigo dos, una es para el Niño y otra es pal Señor. Y las que sobre, pal Niño Jesús, que está cansadito de llevar la cruz».

«Arre, arre, arre, vamos a Belén.
Arre, arre, arre, que hay mucho que ver.
San José y El Niño, la mula y el buey
y el gallo pintado con su cascabel,
cantando las Pascuas de Santa Isabel».

(Información oral de Cristóbal Rodríguez García, 81 años. 14 de noviembre de 2015).

Imagen del Belén de Roberto Demetrio, Navidad 2015. (Foto de Marisa Vilanova)
Imagen del Belén de Roberto Demetrio, Navidad 2015. (Foto de Marisa Vilanova)

CARMEN BENÍTEZ NOS HABLA DEL MATRIMONIO DE SUS PADRES

«Mi madre llevó muebles, loza y ropa, sábanas, toallas, talegas, paños de cocina. Los muebles fueron: la cama, el tocador, doce sillas, una o dos rinconeras, dos mesas de noche, un cuadro de La Milagrosa, uno de San José en la cabecera con El Niño en los brazos, El Señor en el Huerto, un ropero con cristal al centro, la mesa y cuatro bancos para comer. Las sillas eran pa quien venía a la casa. Calderos rojos, vasos y escudillas.

La casa la puso mi padre y no sé cuanto le costó. Tenía un cuarto grande, un cuarto con la mesa y las sillas y un ropero con la comida. La cocina era empedrada, con un muro con fogón de lata y chimenea. El techo era de tierra de Zamora, vigas y tablas de madera.Tenía un gallinero, mi madre llevó las gallinas y mi padre llevó las cabras pa comer leche. En la galería estaba la pila de destilar y las plantas que antes se criaban con el agua de la mina del Acebuche. Tenía un retrete con la tapa de madera.

Se mataron gallinas pa darle de comer a los familiares y allegados por la mañana. Se hizo sopa con carne de vaca y las gallinas y una carne en salsa. Por la noche, porque se casaron por la tardecita, se convidó con chocolate, vino dulce, galletas y ron. Cuando vinieron de la iglesia, se repartieron cigarros puros. Se hizo baile con maestro Diego Velázquez».

Carmen Benítez Quintero, 75 años. 04/03/2006.

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Carmen Benítez Quintero tostando café en La Hoya Delgado, La Pardilla. (Foto: Fran  Pérez)

LUNAS DE AGUA

Desde hace muchos años busco en el firmamento cómo será la luna nueva de octubre. Mi padre, Juan Vega, me enseñó que «si la luna de octubre se hacía con los cuernos para el sur, era buen año de agua».

La pasada noche he contemplado, junto a unos compañeros, que la luna se hizo como dije. Ahora toca esperar que las siguientes siete lunas nos traigan el agua, tal y como dice el dicho popular: «La luna de octubre, siete lunas cubre».

Si la luna nueva empieza seca, poca agua habrá traído cuando se vaya en menguante. Pero si principia metida en agua, suele salir empapada.

Somos conscientes de que en estas predicciones no existe la ciencia y, según los expertos, estamos entrando en un ciclo seco, pero tenemos la esperanza de que estos celajes de hoy que preludian el otoño, no se queden en cuatro gotas que nos quiten la polvajera de los caminos.

Los labradores se guían mucho por las lunas. Según este aberrunto, los próximos siete meses serán lluviosos. ¡Ojalá que se cumplan las predicciones de los viejos, que faltita nos hace!

Miguel Vega Peña.
(Miembro de Tyldet)

Publicado en el Facebook de Tyldet el 16 de octubre de 2015

Pregón de las fiestas de San Isidro de La Pardilla 2012
Pregón de las fiestas de San Isidro de La Pardilla 2012